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iPod sin iTunes: ¿Hay vida? (o "Cómo sacar la música de un iPod")

1ª parte: El Problema.

La “cadena iPod” (que vimos en la entrada del día 21 de Marzo, un poco más abajo) tiene como objetivo crear un entorno cerrado del que no puede salir la música; más concretamente, un entorno del que la música (o el vídeo) que incorpore limitaciones DRM sólo pueda salir en las condiciones establecidas por Fairplay (que también resumimos ese día). Podemos ver a Fairplay como un estricto policía aduanero que decide cuándo y bajo qué condiciones deja salir del sistema a los archivos protegidos (es decir: a los que hemos comprado o alquilado en la tienda iTunes). Es lógico: es su función.

Pero, ¿y qué pasa con los archivos que no hemos descargado de la tienda iTunes?. Por ejemplo, ¿qué pasa con las canciones de un CD que hemos comprado, y tenemos en casa, y hemos transferido o queremos transferir a nuestro iPod? - Aquí Fairplay no tiene nada que decir, pero… no todo es tan fácil como, quizás, debería.

Por supuesto depende de qué queramos hacer:

  • iPod/iTunes nos dan todas las facilidades para incorporar esta música al sistema: introducimos el CD en el ordenador, hacemos dos o tres clics aquí y allá y… ¡voilá!, la música de nuestro CD se ha codificado y ha pasado a nuestro iPod como por arte de birlibirloque. No se puede negar que el procedimiento es más que sencillo, y perfecto para las necesidades de muchos usuarios.
  • ¿Y si lo que queremos es lo contrario, recuperar esa música, “sacarla” del iPod? - Pues resulta que esto ya no es tan sencillo, ni mucho menos. Todo está diseñado para que el sistema sea compacto y esté lo más blindado posible, y esta robustez tiene algunos efectos colaterales; resulta que las fronteras son de por si bastante rígidas - incluso cuando no interviene Fairplay. Está pensado para que un iPod sin iTunes sea como un jardín sin flores… y un iTunes sin iPod como un río sin agua. Una de las consecuencias de esta integración es que no podemos “sacar” la música de un iPod cuándo y cómo queramos, sino que tenemos que hacerlo siguiendo las reglas marcadas por iTunes…. al menos en principio.

Resumiré en un gráfico, que me ha quedado de lo más “apañao”, los “circuitos” que (en principio) establece Apple para los archivos de música/vídeo contenidos en el sistema:

iPod_iTunes.jpg

Algunas personas no están muy contentas con esta situación. Hay gente que tiene un iPod pero prefiere no utilizar iTunes (por ejemplo, porque gestiona su biblioteca con otro programa y se resiste a a mantener dos bases de datos); otros pueden desear “sacar” la música del reproductor en circunstancias o condiciones diferentes a las limitadísimas opciones que prevén iPod+iTunes. Y, afortunadamente para todos ellos… ¡hay solución! ¡Hay vida para los usuarios de iPod más allá de iTunes!

[Nota: Que quede claro que en esta entrada nos referimos exclusivamente a entornos Windows y a archivos NO protegidos por Fairplay (es decir, que proceden de nuestros discos - NO de haberlos comprado o alquilado en la tienda iTunes). Todo lo que se dice aquí es absolutamente legal, en el procedimiento y en los objetivos].

2ª parte: La solución.

Existen varios métodos alternativos para gestionar (incluyendo “sacar”) la música del iPod, y varios programas que sirven para eso; algunos, más sencillos, son gratis; la mayoría, y los más potentes, de pago (shareware, etc.).

  • Entre los de pago uno de los más conocidos es Anapod Explorer, muy especializado en “gestionar iPods” desde Windows; Media Monkey tiene otro enfoque más ambicioso: es un potente gestor de bibliotecas de música que sirve un poco para todo, y la capacidad de sincronizar con un iPod es sólo una de sus funcionalidades (existe una versión gratuita, que también permite la sincronización, aunque con algunas limitaciones).
  • Entre los programas gratuitos destacaremos, como ejemplo, iDump… pero hay muchos más.

En mi experiencia, estos programas fallan con bastante frecuencia: que si no funcionan en Vista, que si ha habido actualizaciones del firmware de los iPod posteriores al lanzamiento del programa y ya no, que si “chocan” con la instalación de iTunes o de otro programa…

Afortunadamente existe también un “método universal”, que funciona siempre, y para el que no se necesita ningún programa. Es el que voy a explicar a continuación, y sólo hay que seguir unos pasos - mucho más sencillos de hacer de lo que puedan parecer al leerlos. Pero, antes, quiero dejar claro que existe una diferencia importante entre las dos opciones:

  • Algunos de los programas citados (los más potentes) permiten gestionar la música de nuestro ordenador, añadir portadas, crear listas de reproducción… y, por supuesto, sincronizarla con nuestro dispositivo; en pocas palabras, se supone que pueden reemplazar completamente a iTunes - excepto en cualquier cosa que tenga que ver con la tienda iTunes o con los archivos en ella comprados.
  • Pero el método que describo a continuación sólo nos servirá para recuperar los archivos (… no protegidos - o sea, no Fairplay - o sea, no comprados o alquilados en la tienda iTunes…) que hay dentro de un iPod. Nada más (y nada menos) que eso.

Dicho de otra forma, vamos a añadir esta flecha al gráfico anterior:

iPod_iTunes_2.jpg

(Nota para detallistas: En realidad también “rescataremos” los archivos protegidos, pero luego no podremos escucharlos. Así que, en la práctica, nos olvidaremos de ellos).

Pues allá vamos.

  1. Lo primero es asegurarse de que el iPod este configurado para funcionar como “dispositivo de almacenamiento” - que suele estarlo. En resumen: si al conectar el iPod al ordenador éste aparece en el explorador de Windows (… con su letra y todo, como si fuera un disco duro más) todo va bien – y ya se puede pasar al siguiente punto. Si eso NO ocurre hay que conectar el iPod a un ordenador con iTunes > abrir iTunes > Menú “preferencias” > “opciones” > seleccionar “Permitir uso como disco”. Ahora sí: en adelante el iPod aparecerá como “dispositivo de almacenamiento”.
  2. Solucionado este “previo”, conectamos el iPod al PC con el que queremos gestionar, o al que vamos a copiar, la música. Si arranca una copia de iTunes la ignoramos (minimizamos y como si no existiera).
  3. Abrimos el explorador de Windows (o “Mi PC”) y pasado uno o dos minutos allí estará el iPod que hemos conectado, como un disco más. Hacemos doble clic sobre él, para abrirlo como cualquier carpeta.
  4. Como los archivos de música del iPod son invisibles para el sistema, no llegaremos a ellos sin hacer lo siguiente (aquí viene “el truco”): Cuando tengamos abierto el iPod como carpeta (paso anterior) hacemos clic en el menú superior (del Explorador de Windows) y abrimos Herramientas > Opciones de Archivos > Ver. Allí aparecen un buen número de opciones que permiten ajustar cómo muestra Windows la información; seleccionar “Mostrar archivos y carpetas ocultos” y cerrar el diálogo.
  5. Al hacer esto veremos que en la “unidad iPod” del explorador de Windows aparece una carpeta llamada “iPod Control” - y dentro de ella una serie de subcarpetas con nombres misteriosos (como D1, D12…). Ya hemos llegado: los archivos MP3 y MP4 que buscamos están distribuidos entre esas subcarpetas.
  6. Ahora pueden copiarse todos al disco duro: Primero es conveniente crear una carpeta de destino, luego basta con arrastrar y soltar. (Ojo: como es lógico tendrá que haber espacio suficiente para “recibir” todos los archivos que se están añadiendo).
  7. Nuestra querida “cadena iPod” es muy peculiar, y reparte los archivos por el reproductor de forma un tanto enigmática, tanto por los nombres de los archivos como por su distribución. Este método funcionará muy bien si se desea transferirlos todos a un PC, pero encontrar un título concreto es más complicado; si eso es lo que se desea es preferible utilizar alguno de los programas que menciono más arriba.
  8. ¿Problema? – Los archivos que se copian al PC tienen unos nombres tan misteriosos como las carpetas que los contenían; por el nombre no es posible saber qué es cada uno de ellos. Pero el “problema” no es, ni mucho menos, tan grave como parece: cada archivo contiene los “tags” adecuados (título, artista, disco… todo). La información está ahí, sólo hace falta recuperarla.Y recuperarla no es difícil; el método depende de qué queramos hacer después:
    • Si vamos a importarlos de nuevo en iTunes podemos hacerlo directamente, pues este programa sabrá encontrar los “tags” de cada pista.
    • Si se prefiere gestionarlos con otro programa basta con utilizar cualquiera de los “editores de tags” que hay en el mercado, muchos de ellos gratuitos, que renombrarán automáticamente los archivos en base a sus características. Cualquiera de los programas dedicados a gestionar bibliotecas de música lo hace (incluyendo todos los habituales, como el Windows Media de Microsoft, Winamp…). Entre los programas especializados en este tipo de tareas MP3Tag es un clásico… pero existen muchos, muchos más.

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